lunes, junio 06, 2011
Otro cuento ;)
jueves, mayo 26, 2011
Un cuento de Jueves
Acabo de escribir un cuento para una clase que tengo mañana, me gustó y me dieron ganas de compartirlo con ustedes, así que recibo sus comentarios.
sábado, mayo 14, 2011
Soy mala con los títulos, así que: Sin título
sábado, mayo 07, 2011
...
sábado, abril 23, 2011
domingo, abril 10, 2011
Quiero Quiero Quiero
- Quiero que me llegue un mensaje al cel, al fb, telegrama, perdido en msn, lo que sea, que saque una sonrisa sincera.
- Quiero un helado enorme, solo para mí, con mucho chocolate
- Quiero que alguien haga algo lindo por mí, algo espontáneo y dulce (seh, estoy cursi)
- Quiero detener el tiempo para hacer el trabajo que debo presentar mañana
- Quiero que esta sensación de tranquilidad y la idea de que todo va a estar bien se quede conmigo por lo que queda del año...
domingo, abril 03, 2011
He decidido regresar
Hace nueve meses no escribía para este lugarcito que creé. Pido perdón a todos los que me leen, no daré excusas porque no sonarán realmente convincentes. Aun así puedo decirles que regreso; no sé qué tan seguido vaya a escribir por acá, pero prometo no desaparecer durante tanto tiempo.
Les comento que todo va bien, algunas cosas siguen como venían la última vez, otras por supuesto han cambiado. Se han roto lazos que parecían inquebrantables, se han fortalecido los que más importan… y han nacido cosas nuevas que me hacen sentir bien.
Pero bueno, no puedo intentar resumir en esta entrada nueve meses, hay mucho por decir y aun me debato entre lo que debo o no escribir :] Así que para reivindicarme y recomenzar de buen modo, les dejaré una pequeña historia que escribí. No me pertenece del todo, es algo que vivió alguien, por lo tanto le pertenece a ella y al chico con el que compartió esas horas:
Su mano acariciaba la mía suavemente, con lentitud, con cuidado, como si no quisiera dañarla; atesorando cada segundo en el que tocaba mi piel. Reposaba su cabeza en mi hombro, logrando esconder su nariz en mi cabello negro y aspirar profundamente el aroma que este desprendía.
Yo cerraba mis ojos, me dejaba hacer, le permitía disfrutar mi esencia, llenarse de ella con el tacto, con el olfato. Respiraba acompasadamente aparentando tranquilidad, sin embargo sentía cómo mi corazón latía con cierta rapidez.
Abría mis manos y él las recorría, entrelazaba mis dedos y yo no deseaba soltarlo en ningún momento. Nuestras almas se impregnaban con el tango que sonaba, que entraba por nuestros oídos, que nos invadía; y, como si el destino fuera cierto y ya todo estuviera escrito, las palabras que formaban la canción hacían un eco perfecto a lo que sentíamos entre nosotros, a lo que nos decíamos con la respiración, con los dedos, con el silencio.
Ni siquiera el fuerte aplauso que el auditorio dirigió al final pudo romper la conexión que se fue tejiendo entre los dos desde que la súbita confesión se había dado horas atrás. Y minutos después, mientras recorríamos las calles solitarias que nos llevaban al cierre de la noche, seguíamos envueltos en el sentimiento sincero de lo que había estado reprimido durante tantos meses. Las casas, con su alma llena de sabiduría, protegían nuestros cuerpos que caminaban impulsados por la inercia… habían tantas cosas por decir y aun así no éramos capaces de separar los labios para expresarlas, el miedo de arruinar los segundos finales de un día perfecto, era mucho más fuerte.
Con una gran resistencia dentro de nosotros llegamos al sitio de la despedida. Nuestras miradas se encontraron y se dijeron todo lo que habíamos estado callando. Un último abrazo cerró ese día perfecto que no volvería a repetirse… al separar nuestros cuerpos el peso de la razón se hizo más fuerte y entendimos con dolor que la magia había terminado, que ya éramos parte del recuerdo, que solo quedaba intentar retener las canciones, las palabras, los gestos y las sonrisas que aquel martes nos había permitido vivir.
jueves, junio 24, 2010
Hace unas cuantas semanas leía Mujeres de ojos grandes de Angeles Matretta y uno de los tantos relatos que me dejaron estupefacta, enredada -y por qué negarlo- enamorada, quiero compartirlo acá. Espero que les guste tanto como a mí.
Era tan precavida la tía Mari que dejó comprado el baúl de olinalá en el que deberían poner sus cenizas. Y ahí estaba, en mitad del salón hasta donde todos los que la quisieron habían llegado para pensar en ella.
Tía Mari tuvo una amiga de todo corazón. Una amiga con la que hablaba de sus pesares y sus dichas, con la que tenía en común varios secretos y un montón de recuerdos, una amiga que estuvo sentada junto al cofrecito sin hablar con nadie durante todo el día y toda la noche que duró el velorio. Al amanecer se levantó despacio y fue hasta él. Cuando estuvo cerca, sacó de su bolsa un frasco y una cuchara, alzó la tapa de madera perfumada y con la cuchara tomó dos tantos de cenizas y los puso en el frasquito. Hizo todo con tal sigilo que quienes estaban en la sala imaginaron que se había acercado para rezar.
Sólo fue descubierta por un par de ojos, a su dueña le rindió cuentas tras verlos brincar de sorpresa:
-No te asustes -le dijo-. Ella me dio permiso. Sabía que me hará bien tener un poco de su aroma en la caja donde están las cenizas de los demás. Siempre que puedo me llevo un poco de los seres a los que seguiré queriendo después de muerta, y lo mezclo con los anteriores. Ella me regaló la caja de marquetería donde los guardo a todos. Cuando yo muera, me pondrán ahí adentro y me confundiré con ellos. Después, que nos entierren o nos echen volar, pero juntos.
lunes, mayo 03, 2010
Dispersión en la clase de filosofía
Según Cortázar los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo.
Tengo muchos libros en mi habitación, ya no sé dónde meterlos.
Sin contar los que tengo prestados. Debo pedirlos.
Quiero una arepa con jamón de la cafetería.
Tengo hambre pero no tengo sueño.
Seguro como y me dan ganas de dormir.
8:20 ya casi se termina la clase.
Ya casi? Faltan 40 jodidos minutos.
Y según el profesor no existe nada. Todo es un juego.
O sea que si no existo, soy el producto de la imaginación de alguien.
De quién?
Qué imaginación la de ese alguien.
Y está loco, además de imaginarme, introdujo en mi imaginación todo lo que me rodea.
Me gusta lo que me rodea.
No, no todo. No me gusta el tomate de árbol ni las arañas.
Pero me gusta llenar formularios.
Hace mucho no lleno uno, desde diciembre o enero.
Ya empezó Mayo.
Casi se termina el 2010.
Ha sido un buen año. Soy más feliz, quiero a más personas.
No he hecho el trabajo de sociología.
La sociología es una de las cosas que no me gustan.
Ni la filosofía. Aunque ya casi se termina la clase.
Y el profesor regresa a la idea del juego.
Ahora es una sopa que no es sopa, es agua con pasto.
8:30 nooo! 30 minutos!
Y ahora estamos disfrazados de estudiantes.
Debemos demostrarle que somos estudiantes.
Y si no conseguimos hacerlo?
No nos ha dado las notas ¬¬
Según Platón la escritura no sirve
O sea que estoy perdiendo mi tiempo?
Si es asi, me gusta perder el tiempo
“Cuánto falta?” pregunta Daniela
Angie le muestra el reloj y yo me quedo sin saber cuánto falta.
Julieth me pide que sonría.
Otro alguien ama mi sonrisa.
Y yo amo a ese otro alguien
8:36 Ahora sí el profesor va a cerrar la idea.
Platón dice que hay cinco elementos.
Maldición! Eso debo anotarlo.
martes, abril 27, 2010
viernes, marzo 05, 2010
Motivos para vivir
- Estar en el concierto de una de mis bandas favoritas… y con mis mejores amigos!!!
- Cantar a grito herido, aún sabiendo que al otro día puedo estar sin voz
- Escuchar el CD de Coldplay día y noche (gracias a Mangesita por recordármelo jajajaja)
- Leer a Julio Cortázar
- Ver a mi mamá sonreír
- Caminar descalza y sentir el piso frío, la suave alfombra o el césped bajo los pies
- Recibir abrazos fuertes y cargados de significado
- Reír hasta necesitar inhalador
- Saborear el instantáneo dulce de los algodones de azúcar
- Tener reunión de HC un sábado al mes, y cuando se termina, esperar un mes entero para tenerla de nuevo
- Disfrutar los olores de las personas y de las cosas
- Ver buen cine
- Definitivamente leer buenos libros
- Recibir unas buenas cosquillas
- Las papas fritas de Mc Donalds.
- Dormir abrazada con alguien…
- Viajar
- Contemplar la naturaleza, la tranquilidad del cielo con luna llena, la continuidad de la lluvia
- Por este semestre: empezar la semana anhelando el miércoles para tener mi clase favorita y, por supuesto, ver a mi mejor amiga
- Saber que hay personas a mi lado para sostenerme cada vez que esté al borde del abismo
- Los momentos que me dejan sin respiración y con un brillo en los ojos y una gran sonrisa…
…Y bueno, por hoy serán solo estas. Pero seguramente encontraré muchas más, o las recordaré, en los próximos días.
Por ahora seguiré viviendo más que feliz por la primera razón de la lista!!!!
Hasta la próxima…
domingo, febrero 21, 2010
Hagamos un trato - Benedetti
martes, febrero 16, 2010
Miro la puerta entreabierta de pie en el centro de la habitación. Reina la oscuridad en el recinto y sólo un haz de luz se cola por la apertura.
Aprieto los puños y cierro los ojos debatiéndome entre devolverme o seguir. Un olor llega hasta mí, algo fuerte, algo penetrante, y sé que proviene de la otra estancia. Me invita, me envuelve, me atrae.
Doy un paso hacia adelante y me detengo.
¿Por qué la duda? ¿Miedo? ¿De qué? De comprobar que se cumplió mi orden, tal vez?
Ya no vale arrepentirse. Doy cinco pasos más acercándome. Levanto la mano, ahora con decisión, posándola en la perilla dorada y empujo.
La puerta abierta descubre a mis ojos la habitación iluminada. Casi todo sigue como antes a primera vista: la alfombra blanca, la ventana cerrada, la cama impecablemente hecha, los libros en la biblioteca. Sólo aquel olor cambia el lugar, no pertenece.
Cuatro pasos más y el olor está mucho más cerca. ¿Dónde está ella?
Miro a la derecha y al lado de la cama una mancha de vino tinto interrumpe la blancura de la alfombra, me arrodillo a su lado y percibo que una tonalidad distinta se mezcla con ésta; en seguida mi mente la reconoce: sangre. Y casi inmediatamente mis ojos distinguen un cuerpo pálido que yace debajo de la cama.
Mi orden se cumplió, ya no queda nada, solo cerrar la puerta.
sábado, enero 30, 2010
Soy una mala madre con mi blog, está a punto de terminar el primer mes del año y hasta ahora me decido a actualizar. Y sinceramente no es que antes no tuviera nada que decir… simplemente he tenido tantas cosas en mi cabeza que me daba pereza sentarme a redactar lala
Pero acá estoy y creo que es necesario hablar del comienzo del año, una nueva década para todos. Al contrario de muchas personas no tengo propósitos muy visionarios, ni cosas como: seré mejor persona, haré dieta, haré ejercicio (¿), dejaré tal hábito. Decidí no proponerme nada para no decepcionarme al final del año por no haberlo cumplido, sí lo sé, soy algo pesimista a veces (si no es que la mayoría de las veces).
Sólo quiero vivir el 2010 al máximo. El año empezó con grandes cambios en mi vida: estoy conociendo nueva gente, estoy haciendo lo que me apasiona. No sólo cambió lo que me rodea, las personas que frecuento o mi horario para dormir; siento que algo dentro de mí es diferente… no puedo asegurar qué, hay quien dice que soy más romántica y creo que tiene razón. Pero no es eso en sí. Sólo sé que cambié, soy una persona diferente aunque queden cosas de la vieja Eri por ahí.
Resumiendo, quiero hacer de este año algo maravilloso en mi vida. (Es mi último cumpleaños que empieza con el 1 jajaja después vendrán los 20 y todo cambiará aún más). Quiero gozármelo y aprovechar cada momento que tenga con mi familia, con mis amigos, con lo que amo, con los que me aman… Si debo escoger una sola meta para sentirme satisfecha el 31 de diciembre de este año, que sea ser feliz… sonreir más veces, llorar de alegría, disfrutar el aire, el mundo entero. Ver cada obstáculo como una oportunidad de crecer y no lamentarme por las malas decisiones…
Feliz 2010!!! Con un mes de retraso…
domingo, octubre 25, 2009
De luces navideñas...
En esta semana que pasó descubrí algo mientras tenía una conversación de esas productivas con mi mejor amiga: No me gusta que sean intermitentes. Nadie. Ni mis amigos más cercanos, ni mi profesor de taller, y mucho menos el chico con el que tengo un no-sé-qué.
Me gusta tener las cosas seguras, saber con qué cuento. Tener claro lo que poseo y lo que no, porque eso de la incertidumbre no fue hecho para mí.
No va conmigo que aparezca un día por esplendor “divino”, sea genial, me haga sonreír, provoque un brillo inusual en mis ojos, se despida con un “te quiero y necesito verte…” (Que en su boca no suena trillado sino especial, con mucho sentido y embelesador), y durante tres o más días se pierda como si la tierra se hubiese abierto justo donde él se encontraba y lo hubiese absorbido completico.
Y lo más absurdo de todo es que pasé a llenar la lista de mujeres que mantienen una esperanza, y que cuando, después de un montón de horas, la tierra los deja en libertad y las saludan vuelven a sonreír, y a levitar por algo que se enciende en su interior. ¿Qué me pasó? Me atacó la debilidad, me volví vulnerable. ¿Pero en qué momento? No tengo la más coñera idea. Aunque me encantaría saberlo: ¿En qué momento pasó de ser un no-sé-qué como cualquiera de los que ha pasado en mi vida, a ser alguien de verdad importante y con un sentido más profundo? Porque eso fue lo que pasó; seguramente si no hubiese sido así, después de la primera desaparición yo habría emigrado con mi orgullo en el cielo a otro lado. Es más, la desaparición habría sido efectuada por mí, no por él.
Pero el punto acá, más que mis interrogantes existenciales, es que no me gusta la intermitencia… Por eso no me gustan las luces de los árboles navideños!
lunes, octubre 12, 2009
Cambios!
Desde la última vez que publiqué (hace cuatro meses exactos) se han efectuado algunos cambios en mí. Hoy tengo las uñas menos largas, me he cortado el cabello dos veces, y en la última casi me lo quito por completo. He vuelto a demostrar la ternura que guardé hace dos años bajo una dura capa de insensibilidad; pero aún así decidí dejar de lado las ilusiones.
La pérdida que me producía pánico se disolvió. Ya no están ni las perdidas ni el pánico.
A los hombres los quiero cerca como amigos… o como-algo-más-que-amigos (y no a todos!). Nada serio que implique presentar a la familia, a los amigos y demás entornos… O tener que planear encuentros para que la rutina no absorba lo que empezó bien.
Kilos pesados: 49… Lo cual me asombra porque esperaba haber subido de peso gracias a la ansiedad que estoy manejando; pero en cierta parte es mejor y envidiable: se aumentó la cantidad de comida ingerida y se disminuyó el peso 6 Kilos.
Otras Novedades: Ya no peleo tanto con mi papá, busqué una cita con el psicólogo de la Uni pero hasta él me huye y soy una adicta compulsiva.
… No voy a prometer que escribiré más seguido, porque nunca lo cumplo! Pero prometo sonreir más. Ah! Empezaré un curso de yoga, así que seré más “serena”.
Y para cerrar algo de Angela Botero que me enredó:
“Ella hará todo porque
Le asusta
No ser
Lo que el busca.
El hará todo
Para que ella
Sonría y sea
Suya un día”
sábado, junio 13, 2009
Todo en el momento indicado...
En una ocasión, hace año y pedazo, en la casa de mi mejor amiga tuve una conversación con un amigo muy valioso y con el cual no hablo hace rato ¬¬. Recuerdo que yo acababa de pasar por una situación difícil y que él intentaba brindarme unas palabras de consuelo, que por cierto le salieron muy bien ^^. Yo había llorado como nunca en toda mi vida (literalmente) y cuando me calmé las palabras que dijo fueron:
“Llorar es algo muy necesario para todos Eri. Después de la muerte de mi mamá no volví a llorar por un largo tiempo, pero un día las lágrimas volvieron a salir y no se detenían… Es como si hubiesen estado contenidas durante todos estos años y en el momento menos esperado salieron. Lloré hasta que me quedé dormido.”
Hoy especialmente vino a mi mente esa conversación, porque desde hace un tiempo mis lágrimas no querían salir u.u A pesar de tener el deseo de soltarlas, no lo hacían… y una sensación incómoda se posaba en mi pecho. Pero tal como lo dijo mi amigo, en el momento menos esperado (viendo una película en cine) salieron. Y fue impresionante, lloré y lloré demasiado. Nadie lloró así… v.v No pude parar en ningún momento, y aún cuando salí de ahí y llegué al carro seguían saliendo unas débiles lágrimas de mis sexys ojos - B)
Estoy en mi habitación escribiendo esto con una sensación de alivio en mi pecho y, aunque no me gusta admitirlo, lágrimas saliendo aún.
Después de mucho tiempo la “predicción” se cumplió… y a pesar de las lágrimas me siento reconfortada porque de verdad necesitaba que salieran. Sólo espero quedarme dormía en el momento indicado…
Desafío de Natilla
Resucité. V.V Me perdí por varias razones, pero estoy demasiado cansada para escribirlas jejejeje Así que Nata me ha desafiado en su blog asi que he decidio responderle:
Este desafio se trataba de lo siguiente:
1.- Coge el libro que tengas más cerca.
2.-Abrelo por la página 161
3.-Busca la 5 frase completa
4.- Cita la frase en el blog
5.-Pasalo a otros cinco blogs
“…luego indiqué en silencio a los bebedores de sangre que entraran.”
*Sangre y Oro, Anne Rice*
Y no desafío a nadie porque la vdd me da pereza jajajaja
domingo, febrero 22, 2009
Porqué odio los domingos
Todo esto porque cuando eres miembro de una familia que pertenece a cierta religión (la cual han impuesto en tu vida) que se reúne los domingos en las mañanas ese día se resume a eso: a levantarte para ir a algo que no quieres, a algo con lo cual no te sientes satisfecha, a algo que pertenece inevitablemente a tu vida, y que lo hará mientras tu papá pagué tu universidad y te hospede en su casa.
He allí la razón de mi odio por los domingos, para aquellos que me miran raro y dicen: “¿Estás loca? Los domingos son el mejor día de la semana” Yo les digo que no es cierto, y si el argumento expuesto anteriormente no les es suficiente aquí les doy otro:
Cuando llegan los miércoles no me cambio por nada del mundo, así pase un carro sobre un charco y me empape de pies a cabeza. Los miércoles son los mejores días de la semana porque la parten en dos, me despierto y una vocecita en mi mente me dice “Bienvenida al miércoles, sé feliz”. Después llegan el jueves, el viernes, y el sábado: el añorado fin de semana se hace presente con los brazos abiertos, con un montón de planes con amigos, o simplemente de quedarte en la casa leyendo un buen libro. Y no me digan que no, los sábados tienen su magia, aún cuando llegan las seis de la tarde y eres consciente de que al otro día se hace presente el domingo.
Cuando éste llega se acaba la dicha del fin de semana, no dan casi nada bueno en la televisión y llega el lunes. El Domingo es ese día que te advierte que debes reaccionar, que la magia del sábado se acaba y llega la frustración del lunes; tener que ir a trabajar o estudiar, en mi caso, a las siete de la mañana, y empezar una nueva semana con más trabajos, más entregas o más problemas.
Pero en fin, dirán que soy la típica persona pesimista, no es así amo la mitad de la semana, y no hay nada de malo en odiar los domingos. De hecho es algo que me identifica, como el no querer a los infantes, no ser buena ama de casa, o amar la lectura y a mis amigos hasta tal punto que perezco adicta. En el momento que ame los domingos sabrán que cambié y que algo en mi sistema nervioso está fallando. En ese momento preocúpense, por ahora sepan que los domingos y yo no tenemos una buena relación.
